Anécdotas de bodas

Llantos y anécdotas:
Con el paso de los años, los detalles se van difuminando en la mente de Paola. Pero hay dos hechos puntuales emanan de sus recuerdos al momento de hablar de su matrimonio.
Cuando sale de la iglesia con su marido, como es tradición, se dedicaron a dar vueltas en el auto para dar tiempo a los invitados para que llegaran al lugar de la fiesta. En ese camino, Paola tenía ganas de comer dulces y tomar bebidas. Como es de imaginar, ni el novio, ni la novia andaban con plata en los trajes. Entonces ¿cómo lo hicieron?… el chofer, que era un amigo de Enrique les pasé) dinero a la pareja para eme compraran las golosinas. “Fue muy chistoso cuando nos bajamos en un almacén en La Reina. Yo me bajé del auto y entré al almacén. Todos nos miraban. Fue algo muy entretenido”, recuerda.
Pero no todo es alegría. La pena de cambiar el estilo de vida siempre genera una angustia en las novias. Para Paola lo más triste era el hecho de dejar a sus padres. Incluso reconoce que “cuando estaba haciendo mi maleta para llevar las cosas a mi casa nueva me dio un ataque de llanto. El hecho de saber que no podría darle el beso de buenas noches a mis padres me daba mucha pena. En su momento me costó asumir el cambio que genera el casamiento”.

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