Catering para bodas

El menú propuesto por Saravia Carabassa fue espejo de solomillo de jabalí con hojas de roble y composición del mar (salmón, langostinos, almejas y huevas de salmón rosado) con pesto de centolla. Ideal para un buffet. El chef Marcelo Núbile fue el encargado de que todo estuviera listo para las fotos. Entre luces y flashes, dos fuentes, una de piedra y otra de espejo, esperaban ansiosas ser fotografiadas. El postre, irresistible, dio la nota con los colores que olían a frutas del bosque y chocolate.
Las palabras del chef ejecutivo sintetizan claramente su filosofía al encarar este trabajo, el de cocinero: “Los tiempos cambiaron igual que los ritmos. Antes parecía que el chef era un alquimista que buscaba día a día la piedra filosofal dentro de sus ollas. Hoy debemos tener nuestra mente abierta para lograr captar las nuevas tendencias a tiempo: es fundamental innovar constantemente. Son muchos los jóvenes que desean sumergirse en el mundo de los sabores y con mi experiencia les digo constantemente que deben transformar lo que hacen con sus manos, que no hay nada comparable como transmutar los elementos”.

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